Realmente es para comérselo, después de todo, es un seductor irresistible.Lo pondría de adorno en mi mesita de luz, para que me susurre al oído mientras me duermo, soñando con él por supuesto. Quién no admira esos brazos todo marcados, y ese bronceado de cama solar que le queda tan bien. Realmente chicas éste hombre [...]