Siempre que se acerca el verano, nos vamos cuidando con las comidas. Y nos cuesta bastante, ya que nos dimos unos cuantos permitidos.Pero realmente, comimos por hambre, por los problemas cotidianos, el estrés, el trabajo, los problemas económicos, etc., son muchas las razones por las cuales, la balanza nos señala que nos excedimos con el chocolate, y las comidas hiper calóricas, que consumimos en invierno.Aquí van algunos consejitos, para detectar si realmente es hambre o es estrés, y que hacer para convatirlo.
Las mujeres que poseen algún grado de estrés, comen más entre comidas que en los alimentos principales, lo cual limita la ingesta de alimentos saludables como vegetales. A quienes tienen este tipo de comportamiento se los conoce como comedores emocionales.
Los comedores emocionales comen de forma consciente e inconsciente cuando están atravesando por un problema, ya que el alimento les da placer o consuelo, y es de esta forma que las emociones pueden echar a perder cualquier esfuerzo por bajar de peso.
Alimentos adictivos
Hay alimentos considerados adictivos, pues te hacen comer sin parar, como es el caso del chocolate que eleva tu estado de ánimo y te da satisfacción. El placer que experimentas con estos alimentos, hace que olvides tus problemas, pero luego, cuando dejas de comerlos, este placer termina y vuelves a deprimirte comiendo más, lo cual se transforma en un círculo vicioso.
¿Qué puedes hacer para salir de este círculo?
A continuación, te presentamos algunos consejos que te ayudarán a darte cuenta si comes por hambre o por estrés.
1. Detente a pensar por unos segundos a qué hora comiste, si tu respuesta es que hace menos de dos horas, lo más probable es que no tengas hambre, ponte a hacer otra cosa entretenida que no sea comer y espera a que esa sensación pase.
2. Escribe un diario y registra en él todos los alimentos que has comido durante unos tres días, incluyendo un sábado o domingo. Anota junto a cada alimento tus sentimientos positivos y negativos a la hora de comer. Analiza si estabas de buen humor, con ansiedad, con enojo etc., así puedes luego revisarlo, evaluar tu conducta alimentaria y aprender a evitar esos alimentos.
3. Si te dan deseos de comer una barra de chocolate, trata de distraerte, sal a caminar, escucha música, lee un buen libro o llama a un amigo por teléfono.
4. Si estás estresada, es probable que desees comer y te dirijas al refrigerador, por ello, mantenlo lleno de alimentos saludables como frutas o yogurt. Si tienes hambre, evita ir al supermercado en ese momento, come algo en casa y espera un tiempo hasta que estés segura que tus sentimientos no influyen en tus compras.
5. Si comes entre comidas, mantén refrigerios saludables bajos en grasas y calorías. Escoge frutas frescas, pop corns bajos en grasa, o una versión baja en grasa de tu snack preferido.
6. Para que tus comidas sean sanas, debes de comer de forma equilibrada, ingiere las porciones de alimentos que se te recomiendan en tu plan de alimentación, pues si consumes pocas calorías lo más probable es que quedes con hambre.
7. Incluye siempre vegetales y frutas frescas así como granos integrales, una porción de leche o sus derivados y una fuente de proteína.
8. Ejercítate con frecuencia, pero también date un tiempo para el descanso. Practica ejercicios al aire libre como una caminata por un lugar agradable, esto no sólo te ayudará a quemar calorías, sino también a meditar y a relajarte.